Qué hacemos cuando llegamos a casa

Qué hacemos cuando llegamos a casa

INSTRUCTIVO PUERPERIO

El puerperio es el período en el que se producen transformaciones progresivas de orden anatómico y funcional, que hacen regresar paulatinamente todas las modificaciones producidas durante el embarazo. Este período se extiende convencionalmente hasta 45-60 días del post parto.

Control Puerperal en el Sanatorio

Objetivos: Si bien la mayoría de las mujeres y sus bebes atraviesan este período sin complicaciones, el cuidado que ambos deben recibir durante esta etapa deberá garantizar la prevención, diagnóstico y tratamiento oportunos y adecuados de cualquier desviación en la recuperación satisfactoria luego del nacimiento.

La permanencia continua del recién nacido con su madre en internación conjunta favorece el vínculo temprano y el comienzo precoz de la lactancia materna. Se deben realizar los controles de rutina ya que durante dicho periodo se producen la mayoría de las complicaciones maternas.

Por ello deberá vigilarse: estado general, temperatura, pulso, tensión arterial, involución uterina, loquios (pérdidas).

En las primeras 48hrs. después del parto o cesárea los loquios son abundantes, su aspecto y color es sanguinolento. Recién al tercer día se vuelven serosanguinolentos, disminuyendo su cantidad progresivamente. Alrededor del 10° día son serosos y suelen desaparecer a los 15-20 días. Tener en consideración cualquier modificación de la cantidad, aspecto u olor, a fin de diagnóstico y tratamiento oportuno de alguna complica- ción.

Cuidados en casa

Analgésicos: el dolor en el puerperio inmediato o después de un parto normal puede ser causa de la episiotomía, cicatriz de la cesárea o de los dolores tipo cólicos en el hipogastrio (entuertos) Para el tratamiento del dolor se prescriben antiespasmódicos y analgésicos del grupo AINE:

  • Diclofenac 75 mg cada 12 hs o 50 mg cada 8 hs.
  • Ibuprofeno 600 mg cada 8 hs.
  • Paracetamol 1 gr cada 8 hs.
  • Rescates con Ketorolac 1 comp SL.

Cuidados locales:

  • Para la higiene corporal se procederá al baño de ducha diario y se evitará el de inmersión.
  • La región perineal deberá higienizarse con un simple lavado externo, con agua tibia y jabón neutro por lo menos 2 veces al día o luego de las deposiciones.
  • Las duchas vaginales no son útiles ni beneficiosas.
  • La episiotomía (corte en la vulva que se realiza en el parto normal) debe mantenerse limpia y seca. Utilizar apósitos de gasa y algodón. No se debe utilizar algodón directamente, porque al retirarlo las hilachas que quedan adheri das favorecen la contaminación, ni toallitas femeninas con geles etc. El apósito se renovara varias veces al día.

Si fue una cesárea:

  • Si la herida está cubierta por Tegaderm, no es necesario retirarlo para higienizarla. Puede quedar así hasta el primer control en el consultorio.
  • Si el Tegaderm se despega, retirarlo completamente. Higienizar la herida diariamente con agua y jabón, posteriormente utilizar alcohol y luego cubrirla con gasa estéril y seca, y sostener con cinta adhesiva, hasta el día siguiente.

124 | secretaria@centrocrear.com.ar

Control en consultorio:

  • Se realiza un 1° control a los 15 días del nacimiento; comunicarse con el CREAR para reservar turno.
  • 2° Control: a los 45 días del nacimiento.

PAUTAS DE ALARMA

Llamar al celular de urgencias en caso de:

  • Fiebre
  • Pérdidas muy abundantes o con mal olor
  • Herida quirúrgica dura, colorada o con secreción
  • Mamas duras y coloradas, con aumento de la temperatura local

 

LACTANCIA

Existen innumerables evidencias científicas que confirman las ventajas de la lactancia materna, tanto para la madre como para el niño y la sociedad en su conjunto, las mismas impactan en el corto, mediano y largo plazo. La recomendación del Ministerio de Salud de la Nación, y de otros organismos como la OMS, UNICEF y la Sociedad Argentina de Pediatría, es alimentar a los niños con “Lactancia materna exclusiva” hasta el 6° mes de vida cumplido y lactancia materna con alimentación complementaria adecuada, oportuna e inocua entre los 6 y 24 meses o más.

La lactancia es un hecho natural que requiere de un proceso de aprendizaje de parte de la mamá y del bebé. Para que la lactancia sea una experiencia feliz, la mamá necesita del apoyo y el acompañamiento de sus seres queridos. Si aparecieran dificultades, lo mejor es consultar con un grupo de apoyo a la lactancia o con profesionales de la salud capacitados. Ellos pueden brindar la atención adecuada.

Las primeras horas: ¿cómo empezar?

La teta es más que el mejor alimento: es placer, contacto, consuelo y comunicación. Desde el nacimien- to, vos y tu bebé necesitan estar juntos para que él pueda mamar desde la primera hora de vida. La primera leche, el calostro, es un concentrado de nutrientes y anticuerpos que sale en pequeña cantidad y es todo el alimento que el bebé debe recibir al nacer. Es tan importante como una vacuna.

Los primeros días, cuando “baja la leche”

Para aliviar la congestión de los primeros días, además de prender al bebé al pecho a veces es necesario vaciar las mamas, para ello masajear los pechos desde la axila hacia el pezón, ayudándote previamente con paños tibios.

“Libre demanda”: ¿qué es eso?

El pecho no tiene horarios ni límites, amamantalo a libre demanda, es decir, el tiempo que quiera, todas las veces que te lo pida. Cuanto más succione tu bebé, más leche vas a producir.

¿De un pecho o de los dos?

Dejá que tu bebé mame todo el tiempo que desee de un pecho y, sólo cuando lo suelte, ofrecele el otro. Así estará recibiendo la leche con más contenido graso, que sale al final de la toma.

Posición: comodidad para los dos

Dar de mamar no debería doler. Si al principio hay dolor, empezá por revisar y corregir la forma en que el bebé se prende al pecho. Elegí la posición para amamantar que te resulte más cómoda, asegurando que el bebé abra bien la boca, y tome toda (o casi toda) la areola, con los labios hacia afuera. Los chupetes y mamade- ras pueden confundir al bebé en cuanto a la forma de succionar del pecho. De ser posible, evitá su uso hasta que la lactancia esté bien instalada.

Para disfrutar la lactancia es importante:

Poner el bebé al pecho en la posición correcta.

Evitar el vacío cuando se retira el bebé del pecho (colocando un dedo limpio en la boca del bebé para que suelte suavemente el pezón).

En caso de que aparezca dolor:

Comenzar a amamantar del pecho menos dolorido y en la posición en la que duela menos.

  • No disminuir la duración de las mamadas.
  • Colocar unas gotas de leche sobre los pezones y dejar que se sequen al aire.
  • Exponer los pechos diariamente al aire y al sol.
  • Si el dolor persiste, consultá sin demora al equipo de salud.

Durante los primeros 6 meses de vida, tu bebé no necesita nada más que tu leche. No hace falta que tome agua, tés, ni otras bebidas o alimentos, ya que tu leche cubre todas sus necesidades.

A partir de los 6 meses, tu bebé debe empezar a recibir otras comidas. Sin embargo, la leche materna sigue siendo su alimento principal. Las comidas que se agregan no remplazan la leche materna.

Alimentación y cuidado de la mamá

Esta es una buena oportunidad para que la mamá mejore su alimentación incluyendo todo tipo de alimentos (frutas, vegetales, cereales, legumbres, carnes, leche y derivados y aceites vegetales). También es importante no olvidarse de tomar suficientes líquidos como agua, jugos de frutas naturales u otro tipo de infusiones.

Amamantar ayuda a perder el peso extra ganado durante el embarazo, pero este no es un buen momento para hacer dietas para bajar de peso ya que se podría ver comprometida la lactancia. Durante la lactancia no hay alimentos ni bebidas prohibidas; se debe evitar el consumo del alcohol.

Consejería en Salud Sexual y Salud Reproductiva

La consejería es un dispositivo de atención que implica el asesoramiento personalizado, realizado por personal capacitado, con el objetivo de acompañar a las personas en la toma de decisiones autónomas sobre su salud sexual y reproductiva. Lo realizaremos en la consulta de control puerperal en el consultorio.

Luego del nacimiento, la mujer suele disminuir su deseo sexual durante un tiempo, período que suele coincidir con la etapa de los loquios. Comenzar la actividad sexual mientras la mujer aún tiene loquios puede elevar el riesgo de infecciones uterinas, por lo que se sugiere abstenerse durante este tiempo. Posteriormente, la mujer puérpera junto a su pareja decidirán cuando recomenzar la actividad sexual, recordando que es conveniente haber elegido un método anticonceptivo en forma previa, ya que si bien es raro que la mujer que amamanta ovule en los primeros tres meses de puerperio, esta posibilidad puede ocurrir.

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